En resumen
- La parte perjudicada puede recurrir al juez civil (Reglamento del Registro Conservatorio, art. 18).
- El juez resuelve por escrito, con tu solicitud y los motivos del Conservador.
- Antes de reclamar, muchas veces basta aclarar o complementar y reingresar.
Cuándo tiene sentido reclamar
El Conservador debe inscribir los títulos que se le presentan y solo puede negarse en los casos que la ley permite (art. 13). Su revisión es acotada: los tribunales han señalado que cuestiones como la validez del acto o el régimen de bienes de las partes corresponden a los tribunales de justicia, no al Conservador.
Reclamar tiene sentido cuando el reparo se basa en una exigencia que, a tu juicio, la ley no impone, o cuando el Conservador está calificando algo que excede su función.
Antes de reclamar
En muchos casos el problema se resuelve sin juicio:
- acompañando un documento que aclare la duda del Conservador;
- explicando por escrito, al reingresar, por qué el título cumple los requisitos;
- corrigiendo con una minuta o escritura si el reparo tiene fundamento.
Cómo funciona la reclamación
- La parte perjudicada presenta una solicitud al juez de letras en lo civil competente.
- El juez considera la solicitud y los motivos que expuso el Conservador, y resuelve por escrito y sin más trámite (art. 18).
- Si el juez ordena inscribir, el Conservador hace la inscripción y menciona en ella la resolución que la ordenó.
- La resolución que niega la inscripción se puede apelar.
Cuida el plazo. La anotación en el Repertorio caduca a los 2 meses. Antes de reclamar, evalúa cómo proteger la prioridad de tu título.
Cómo te ayudamos
Revisamos si el reparo tiene fundamento. Si lo tiene, lo corregimos. Si no, preparamos la explicación para el reingreso o, cuando corresponde, la reclamación ante el juez.
Normas citadas: Reglamento del Registro Conservatorio de Bienes Raíces, arts. 13, 15 y 18. Información general; la conveniencia de reclamar depende de cada caso.
¿Tienes un reparo? Te ayudamos.
Envíanos por WhatsApp tu N° de carátula, el Conservador y una foto del reparo. Un abogado lo revisa y te responde con un diagnóstico.